martes, 18 de diciembre de 2007

La soledad


La soledad se espesa.

Poco a poco sus hilos invisibles

tejen la telaraña inadvertida

que al corazón aprieta.


La soledad se adueña

de todo lo que fue, de lo que existe

y lo que no vendrá, lo que está roto.

Todo se pliega a ella.


La soledad nos duele

con ese dolor sordo de la ausencia,

esperanza por siempre fugitiva,

inalcanzable estrella.


La soledad produce

una temible y dura dependencia,

muestra su seducción con malas artes

hasta que al fin te enreda.


La soledad es dulce,

o amarga a veces, fríamente seca.

Se bebe en vaso largo, sorbo a sorbo,

y hasta se saborea.


La soledad acuna

los sueños imposibles que no llegan.

1 comentario:

miliom dijo...

holaaaa!! gracias por tus palabras!!!
espero que para ti tambien sea un año excelente!!! y haz de la soledad tu amiga y no algo para conformarse

besos

ange